Bueno, después de unos meses frenéticos en los que al fin tenemos un piso propio para vivir, hemos reformado otro para alquilarlo y he sacado mi titulito de ingeniero después de 9 años de retraso, parece que todo empieza a normalizarse un poco. Es mucho lo que queda, pero ahora depende de la economía casera y eso no se puede decidir, bueno sí... renunciar a unas merecidas vacaciones, pero qué se le va a hacer.
En cualquier caso, siempre que pueda y se me ocurra algo, volveré a escribir cosas. Ya sé que sólo escribía cuando me encontraba mal, pero supongo que el escribir cuando uno se encuentra bien es cuestión de esfuerzo. El truco está en escribir para tí mismo, total, quién te va a leer? pero lo gracioso del asunto es que nos leemos unos a otros y eso da mucho juego.
Algo que me está ocurriendo ultimamente es recuperar las recetas que hacía mi madre en casa, y las de mi prima Catalina de Sevilla con la que viví unos años. Mi hermana apuntaba en una libreta las recetas de mamá y las sigue haciendo igual. Reconozco que soy un pésimo cocinero, pero tener casa propia y cocina nueva anima mucho, así que estoy recuperando la memoria perdida. De momento he hecho alguna cosilla que estoy transcribiendo de la libreta de mi hermana a este ciber-medio. Simplemente lo hago porque me trae buenos recuerdos, y, oyes, si a alguien les sirve, pues cojonudo.
Bueno, en las próximas entradas meteré unos platillos sencillitos, como dicen en la peli Como agua para Chocolate, pero que a mí me gustan bastante.
Saludetes.
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