Confirmado.
Según Lucía Etxebarría en su último libro, soy un Dependiente Emocional. En fin, ya que al menos soy consciente de ello qué será mejor? intentar acabar con el sufrimiento o rendirse y sobrevivir con dosis más o menos fuertes de esa droga que a los afectodependientes nos puede suponer la vida?.
Desde luego lo que seguiré es siendo coherente y continuaré sin montar orgías con los amigos que se presenten por sorpresa en mi casa de campo, y por supuesto tampoco daré fiestas osunas después del desfile, para luego mostrar las fotos a mis amigos en el saloncito Luis XV. Tampoco tengo tantos posibles como para eso... de momento.