domingo, 28 de mayo de 2006

Freaks que no lo son tanto (En defensa de quien merece la pena, osea, El Koala)

Empiezo con una pregunta. Dónde está la frontera en la que debemos considerar algo como esperpéntico, bufonesco, patético, absurdo, cutre, o como se le llama hoy en día freak?.

Jesús Rodríguez, El Koala, ha triunfado. Eso no lo puede negar nadie, y por supuesto, saltan las envidias. Y por dónde van a atacar los periodistas de medio pelo que probablemente sólo hayan escuchado una vez la famosa canción?. Pues como os podéis imaginar, atacan por donde aparentemente duele. Por ejemplo, diciendo que tiene maneras sonoras de antropoide (Javier Pérez de Albéniz - El Mundo), o que es un fenómeno zopenco y cutre e incluso argumentan que ha sido promovido por los socialistas de Chaves para hacer contracultura (M. Martín Ferrand - ABC) y así muchas más.

A Jesús Rodríguez El Koala, no hay más que oírlo hablar para ver que es un tío sencillote, simpático y que se ha ganado las habichuelas como ha podido hasta que ha dado el pelotazo. Pero al contrario de la cultura del pelotazo que muchos encorbatados de pelo con gomina conocen en Andalucía, el pelotazo de Jesús es un pelotazo de lo más honrado. Jesús habla como la gente de pueblo de Málaga, que para eso es del Rincón de la Victoria, y por eso dice en su canción "Opá, yo viacé un corrá, pa echá gallina y pa echá minino..." y claro, quien no se haya criado en un pueblo de málaga, cuando oye esto cree que el pobre Jesús quiere mezclar los gatos con los plumíferos y que se le va a montar una buena en el "corrá". Pues no señores. El minino se refiere al "gallo minino" una especie de gallinas y gallos más pequeños que los de tamaño estándar y que allí en Málaga se conocen como "mininos".

"El corrá" es sólo la canción que más fama ha cogido de El Koala, pero si alguien se preocupa de oír su disco completo verá cómo habla de las cosas de pueblo. El oficio de "capaó", La novia "cortijera" que su padre quiere casarla con un rico, "el arró con gallo" para comer, el cabrero desayunándose su morcillita, su rebanaíta de pan cateto con manteca colorá y su latita de fuagrá... en fin, qué os voy a contar, mejor paro porque me entran ganas de dejar toda esta mierda de la informática de altos vuelos y largarme para el pueblo a que mi padre me enseñe a plantar tomateras, pimientos y cebollas, que tiene el buen hombre un talento que más de uno quisiera. Vamos que mi padre escupe un hueso de chirimolla en el huerto y le agarra el árbol...

La ciudad está muy bien, pero a quien sólo conozca esta triste realidad de cemento, le pediría que antes de llamar antropoide, zopenco o cutre a alguien como El Koala, se de una vueltecita por los pueblos de Málaga y saboree un poco de lo que canta en sus letras. Y por cierto, si le llaman cateto, o me lo llaman a mí o a cualquiera de los de mi tierra, que sepan que los que somos de pueblo llevamos lo de ser catetos a mucha honra, y que por supuesto, ser cateto no es sinónimo de ser inculto. Y si no, echadle un vistazo en la página oficial de El Koala al currículum musical de este chavalote, o mirad el vídeo "unplugged" que se monta el tío en el programa Kabuki de la MTV.

Página oficial de El Koala

http://www.elkoala.es

El virtuosismo de El Koala

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