sábado, 25 de noviembre de 2006

Sartená de huevos rotos con papas

Este plato lo ponen muy bueno en la taberna andaluza El Doblao, en la calle Jacometrezzo, cerca de Callao, en Madrid. Allí no le echan morcilla, pero se puede hacer todas las variantes que uno quiera. Por cierto, que en El Doblao no te miran con cara rara si va un grupo de muchos tíos con barba :-)

Ingredientes (Para dos tíos con hambre)

200 gr. de picadillo de chorizo
100 gr. de morcilla de Cártama (En Madrid la venden en el Mercadona)
2 huevos
Aceite de Oliva
Sal

Las papas se cortan en rodajitas que no sean ni muy finas ni muy gordas y se echan a freir. No deben estar muy fritas para que luego queden jugosas. Que estén crujientes pero lo justo. Aparte, en otra sarten, se saltea el picadillo de chorizo con la morcilla cortada en daditos hasta que todo esté bien dorado. Cuando acabemos de freir las papas, en el mismo aceite, freímos un par de huevos, si podemos hacerlos con encajes quedará mejor presentado el plato.

En una fuente o plato grande se hace una cama con las papas y encima se le echa el picadillo de chorizo y la morcilla con el aceitito que suelten. Encima de todo esto echamos los huevos fritos y se presenta así.

Para comer, se rompen los huevos sobre las papas y el revuelto y se mezcla todo. Se come en la misma fuente pringando con un buen pan de chapata cortado a pellizcos y rebañando bien.

viernes, 3 de noviembre de 2006

Salmorejo.

Ingredientes:
Tomates bien coloraítos
Pan duro del día anterior
Unos dientes de ajo
Aceite de oliva virgen
Sal
Huevos
Jamón curado

Antes de prepararlo todo hay que poner en remojo el pan, el mejor es el pan blanco sobrante de otros días. Se escogen los tomates más coloraítos que haya en el huerto y se escaldan un poco en agua caliente para pelarles la piel. Si están suficientemente maduros este paso no es necesario. Las cantidades de pan y de tomate son muy relativas y dependen del espesor que se le quiera dar al salmorejo, aunque lo habitual es el doble de tomates que de pan. En una cacerola se echan los tomates pelados y el pan bien escurrido de agua. Se pasa todo bien con la batidora hasta que se haga una pasta a la que vamos añadiendo poco a poco aceite de oliva hasta que tenga la consistencia y suavidad deseada. Sólo queda rectificar de sabor con la sal y los ajos, al gusto. Meter en la nevera hasta la hora de consumirlo.

Se cuecen los huevos para rayarlos y se corta el jamón en taquitos. El salmorejo se presenta en cazuelitas de barro independientes con un poco de huevo rallado y unos taquitos de jamón.

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