Ocurrencias, Reflexiones y Algunas Recetas de Cocina. Todo un batiburrillo algo disperso de lo que se me ocurre escribir para que no se pierda en el aire
miércoles, 3 de agosto de 2005
Yo no escucho lo que dicen...
En estos meses de dar tumbos he hecho un poco el pardillo por no conocer cómo funcionan las cosas aquí. Quizá lo más curioso sea cuando empiezas a oir comentarios acerca de tí. En un ambiente tan endogámico y cerrado como este es totalmente normal que la verdulería y el critiqueo hiriente estén a la orden del día. Desde luego que quien se comporte así pierde todo el encanto y el morbo que pudiera tener. A estas alturas lo único que pueden causarme esos comentarios es una sonrisa irónica. No hay peor que alguien que te haya querido conocer, que sólo se haya quedado en la superficie de lo que eres, y que encima use su lengua viperina con despecho gratuito y sin razón. Vicios extraños en la cama? Desesperación por cubrir necesidades básicas de cariño?. Honey... Si mis erecciones se prolongan en el contínuo espacio-tiempo porque mi cuerpo no sabe lo que es el periodo refractario y te puedo echar tres polvos sin parar, el que no aguantes mi ritmo no quiere decir que yo sea adicto al sexo y tú seas 'normal', ese es tu problema, no el mío, y si yo busco quien me quiera y en cambio tú ya te has pasado de rosca y dices que quieres cariño pero en el fondo buscas pasarlo bien un rato y echarme de tu casa, también es tu problema, no el mío... Probablemente si lo analizas sólo estás diciendo eso por envidia o despecho o frustración, quizá por todo a la vez. Las palabras 'normal' y 'vicio' las suele usar quien quiere marcar distancias con los demás símplemente porque no acepta que la diferencia a veces es buena y divertida. En fin, quien se pique, ajos come dicen en mi tierra. La verdad es que no merece más la pena prestarle la atención a semejantes freaks de la fauna plantígrada. También me han pasado cosas muy buenas y gratificantes como encontrar nueva gente que con el tiempo y mucha calma se van definiendo como buenos amigos para añadir a la lista de los que ya están. Eso es quizá lo que hace pensar que en el fondo toda esta parafernalia merece un poco la pena.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario